
El cartel publicitario del escenario.

Los ejércitos dispuestos vistos desde la posición del ala izquierda seléucida.

Un bucólico pueblecito en la retaguardia egipcia.

Mis tropas, elefantes superiores, caballeros, caballería ligera.

Los elefantes de Antíoco, al frente de su línea.

Las masas de picas, frente a frente.

Las ptolemaicas.

Empieza el avance, nuestro plan de batalla no tenía demasiadas sutilezas, avanzar al choque y confiar en la superioridad de nuestros elefantes para dañar al enemigo. Nuestro centro tenía un punto débil, las tropas árabes que pensábamos no durarían mucho, así que las alas seleúcidas se lanzaron al ataque. Siendo el ala izquierda inerte, tendría un castigo a sus tiradas de órdenes, así que cuando la primera tirada dio un 6, se lanzó adelante sin pensar mucho, aprovechando la ocasión.

Los generales seleúcidas preocupados por su izquierda, obsérvese la mirada ansiosa de Antíoco.

Los ptolemaicos, concienzudos y "pofesionales", calculan su avance al milímetro.
¡Adelante!

Los primeros choques en nuestra izquierda.
El enfrentamiento en la derecha se hace esperar.
Pero en la izquierda los gestos de preocupación se hacen bien evidentes ante la risa aún más maquiavélica de Equécrates, que tiene los dioses de la fortuna indudablemente de su lado.
Con las tropas seleúcidas paralizadas por la falta de órdenes, los egipcios abren brecha fácilmente. La historia volvía a repetirse 2.226 años despues.

Pero en el flanco izquierdo es donde las cosas se precipitan, al pie de las colinas la caballería seléucida fracasa por completo y es arrollada.

Mientras tanto Ptolomeo que ha dispuesto su trampa pacientemente, la hace saltar en el momento preciso.

Efctivamente, Antíoco, al adelantarse a su flanco de elefantes ha dejado una enorme brecha a su izquierda. Ptolomeo que había retirado su caballería ligera ve la oportunidad y se cuela por el espacio libre.
La caballería egipcia se cuela entre las líneas seléucidas y alcanza a Antíoco desprotegido.
El resultado es desastroso. Antíoco es derrotado, huyendo del campo de batalla.

A pesar del duro golpe moral, las falanges de piqueros llegan por fin a las manos, es la hora de la matanza.
Equécrates, fríamente, se prepara para destruir la izquierda seléucida y envolver a la falange.

Panorámica general de la batalla en esta fase.

Las bajas se acumulan al lado de la mesa, pero las seleúcidas doblan a las egipcias.

Los restos de la izquierda deciden que ya han tenido bastante y dan media vuelta. Toni tiene que improvisar como puede un nuevo flanco para enfrentarse a las fuerzas de Equécrates que se disponen a envolverlo.

Los auxiliares griegos combaten contra los gálatas al servicio de Ptolomeo.

Los arqueros y auxiliares árabes han combatido mucho mejor que los históricos pero tampoco podrán aguantar mucho más.













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